#ConfesionesDeUnPapaNormal: Vuelta al cole

IMG_0018He querido dejar pasar algunos días antes de escribir este post, y así poder hacerme una idea con mayor base de estos primeros días de mis peques en su vuelta al cole.

Comenzaré por #Nona que, como ya he comentado por aquí, acaba de comenzar en una escuela infantil nueva, distinta a la que fue los últimos meses del curso anterior. Ella comenzó el jueves pasado y ayer finalizó el periodo de adaptación, el cual consistía en ir añadiendo aproximadamente una hora diaria a su estadía en la escuela. Sus primeros días han transcurrido según lo que esperábamos; ya he contado por aquí que la menor de mis hijos es una niña bastante dramática y con un carácter fuerte. Así que sus llegadas al centro han estado protagonizadas por llanto que, conforme han pasado los días, se ha ido reduciendo en intensidad y duración. He podido comprobar por mí mismo, cuando la he ido a recoger, que logra desenvolverse tranquilamente por el lugar y en su interacción con los otros niños. También ayuda que la profe que le tocó es una chica bastante cariñosa y se le ve bastante involucrada con cada uno de los niños. Así que, con #Nona hemos estado tranquilos, a pesar de sus llantos, sabemos que su adaptación terminará siendo fenomenal. Lo único por lo que debo quejarme es que en la escuela perdieron el informe de su intolerancia al huevo, así que tuve que pedir uno nuevo a su doctora; eso sí, me aseguraron que, aunque no esté el informe, no le darían huevo, así que podemos estar tranquilos.

Con #ElChiqui el tema ha sido quizá más complicado, no tanto por él, sino por todo. Como sabéis, este año #ElChiqui va al “cole de mayores”, pues ya tiene 3 años. Como conté en este post sobre la elección de colegio, nosotros hicimos un enorme trabajo visitando colegios para ver cuál era el que más se ajustaba a lo que estábamos buscando y creemos que finalmente lo hemos conseguido. Además, tuvimos la suerte de conseguir plaza enseguida. Pero, si bien es cierto que en aquella investigación, uno se enteraba de generalidades, no sabíamos concretamente cómo sería el día a día allí. Cuando se publicaron las listas de adjudicación de plazas, convocaron a una reunión a la cual no pudimos asistir, pues fue convocada con muy poca antelación y nuestros compromisos no lo permitieron. No obstante, sí tuvimos tiempo de pasar a recoger todos los formularios para formalizar la matrícula y ahí nos enteramos del coste “altísimo” de los uniformes y demás temas más específicos de la escolarización de nuestro hijo mayor.

La semana pasada, antes de comenzar el curso, convocaron otra reunión para todos los nuevos y a esa sí que fuimos. En esa reunión, excesivamente larga desde mi punto de vista, tomando en cuenta que la mayoría de los papás fuimos con nuestros hijos y ellos se cansan rápidamente, nos enteramos que el primer día de clases no sería el viernes 8, sino que sería el lunes 11 ¡Vale, perfecto!; pero es que, además, nos enteramos que entre las prendas de uniforme había incluido un baby que no vendían allí, sino que teníamos que buscarnos la vida yendo a cualquier Hipercor a comprarlo, pero que además estaba agotado (después de recorrer 5 Hipercor, he conseguido comprarlo por internet). Además, nos comentaron del almuerzo que debíamos mandarle a nuestros hijos para darle a media mañana y, ante las preguntas de algunos padres, nunca olvidaré una frase que dijo alguna de las Profes: «olvidaros que vuestros hijos estaréis en la guarde, ahora ellos estarán en el cole»; y me pregunto yo ¿Era necesario ese comentario?

Estar en el cole, en vez de en la guarde, significaba que #ElChiqui debía tener suficiente autonomía para ir al aseo solo; vale, que sí, que él va solo desde hace tiempo, pero para limpiarse necesita ayuda, no sabe hacerlo por cuenta propia. Estar en el cole, en vez de en la guarde, significaba que no podría llevar su “mantita”, ese trozo de tela que usa para dormir, como objeto de apego, a la hora de la siesta. Estar en el cole, en vez de en la guarde, significaba que el almuerzo que le enviásemos debía estar listo para que él solito pudiese tomarlo, por ejemplo, si esa merienda consiste en un plátano, debemos hacerle un pequeño corte para que el niño fuese capaz de abrirlo él solo. Estar en el cole, en vez de en la guarde, significaba que la agenda sería un medio de comunicación puntual y no diario entre las profesoras y los padres. Estar en el cole, en vez de en la guarde, significaba que los niños tenían una profe por las mañanas y otra por las tardes. En fin que estar en el cole, en vez de en la guarde, significaba muchos cambios para nosotros y para nuestro hijo.

Lo que no imaginábamos era que ese cambio iba a significar una especie de caja negra durante estos primeros días. Cada día hemos dejado a nuestro hijo en su clase, aunque eso va a cambiar a partir de la semana que viene y desde entonces se quedará en una fila que harán en el patio de entrada. Le hemos dejado ahí, en medio de un montón de niños llorando, llanto que como es lógico se le ha contagiado. Le hemos dejado con una profe, para luego por la tarde recogerlo en el patio, donde nos lo entrega otra profe diferente. Todo muy rápido, sin saber cómo ha pasado el día, si ha comido, si ha dormido, etc. El martes, incluso, escribí un email a la profesora (el email es la vía de comunicación que ellas prefieren) para asegurarme de que ella estaba al tanto de la intolerancia al pollo que tiene #ElChiqui. Afortunadamente, recibí su respuesta casi enseguida, y eso que era de noche ya, diciéndome que no me preocupase, que tenían todo controlado. Ayer, cuando le dejé, ella al verme entrar con él me comentó lo del email.

Esa comunicación con la profesora me calmó bastante, y el hecho de que ella me haya “puesto cara” al día siguiente, mucho más. Al fin, por primera vez en estos primeros tres días, recibía algún tipo de feedback de alguien del colegio que me dijese que todo estaba bien. Así que pensé que estos primeros días han sido un poco caóticos para todos, para las profes, para nosotros que somos nuevos en esto y para nuestros hijos.  Quizá nosotros veníamos muy acostumbrados al trato de la guarde, donde todo era muy cercano, donde diariamente te enterabas de cómo había estado nuestro hijo, donde en la agenda te ponían lo que habían hecho ese día… y de repente, encontrarnos con toda esta incertidumbre nos estaba comenzando a volver locos. Así que creo que hay que darle tiempo, darnos tiempo; esperar a que la locura y novedad de estos primeros días pasen y todo comience a volver a la calma poco a poco, con el paso de los días.

#ElChiqui desde el primer día sabe el nombre de su profe, se sabe el nombre de algunos niños y dice que le gusta su cole, pero también dice que no le gusta cuando nos vamos y le dejamos allí; los primeros días se quedó llorando, pero ya desde ayer no llora. Ayer dijo que le daba vergüenza comer ahí, yo supongo que el tema del comerdor impone y ante tanta gente desconocida más. A veces dice que no quiere ir, que allí no están sus amigos, ante lo que intentamos ayudarle inculcándole confianza de que pronto va a hacer amigos, etc.

En fin, que así van las cosas por aquí, con esta vuelta al cole que nos tiene locos a todos.

Y vosotros ¿Cómo afrontasteis la vuelta al cole de vuestros peques?

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2 comentarios en “#ConfesionesDeUnPapaNormal: Vuelta al cole”

  1. Ayyy pues que penita me da que con tres añitos os digan que ya van al “cole de mayores “. En nuestro cole se les llama ya mayores a partir de primero de primaria (6años). El mio ahora tiene 7 y empezó en el mismo cole en el aula de 2 años.. y con una profe encantadora, con ellos todo ese ciclo, 🙌que nos comunicaba todo por agenda o por teléfono y en el comedor también. Se que cada colegio tiene sus normas, pero yo creo que con tres años los niños no necesitan ser tan mayores, ni los padres estamos tan preparados. Un saludo y que no note mucho el cambio!

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    1. Gracias Ana Belen, efectivamente creo que es un tema para el que no estamos preparados, no creo que sea algo de la edad, creo que a cualquier edad será difícil la adaptación, los primeros días siempre son duros… incluso cuando somos adultos… estoy seguro que poco a poco irá encontrando su lugar ahí y nos adaptaremos todos y terminaremos el curso encantados… pero ahora lo que toca es duro y es lo que cuento en este post. Ya os iré contando los avances 💪🏻

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